martes, 20 de marzo de 2012

El niño que vivía en las estrellas.



 Un extraño niño que dice provenir del espacio es enviado a la consulta de un psiquiatra tras ser hallado perdido en la ciudad. El niño no puede resistir la luz, dispara imaginariamente y cuenta extrañas historias espaciales. El médico acabará descubriendo la verdad: su padre lo tenía conectado a un casco de realidad virtual y encerrado en su habitación, para que no molestara. Al morir el padre y acabarse las pilas, el niño sale de su casa por primera vez. Este alegato contra las nuevas tecnologías fue precursor, pues tras su edición se produjeron dos casos iguales en Italia y España.




 Ángela Gordillo

El Viejo John




El abuelo de Laura y Jacob, es altísimo y flaco, como una farola, y le rechinan las articulaciones. También es un tipo divertido, como un cajón lleno de sorpresas, juegos, historias, manías y extravagancias. Pero la edad lo ha hecho caprichoso y, a veces, insoportable.
De más está decir que la vida de la familia cambia cuando el viejo viene a vivir con ellos; porque cambiar él, ni pensarlo.

 Es un libro entretenido, pero a veces me ha resultado un poco aburrido.




 Ángela Gordillo

sábado, 17 de marzo de 2012

Pobre Manolito


Este libro trata sobre la familia de un niño tan particular como es Manolito Gafotas. Está compuesto por capítulos de carácter cómico y singulares. En cada uno de ellos se narran historias de la vida de Manolito, con respecto a su familia y amigos. Muestra el día a día de un entorno económico pobre, aún así son situaciones divertidas que hacen gracia al lector. Además se observa la manera de pensar de Manolito sobre la forma de actuar de su madre o de otras personas, como por ejemplo cuando nombra que le dice que es su hijo preferido para no decirle nada al padre.
Personalmente, recomiendo este libro ya que no se trata de una narración aburrida y sirve para ver los distintos pensamientos de este tipo de niños.

Rocío Ruiz Jiménez

martes, 13 de marzo de 2012

La cazadora de Indiana Jones


 Christie es la menor de su familia, por lo tanto, tiene que ponerse la ropa que van dejando sus cuatro hermanos; lo último, una chamarra que se le ve inmensa. Sus compañeros de clase se burlan de ella, pero la niña astutamente asegura que fue la cazadora que Harrison Ford utilizó para la filmación de la película “Indiana Jones”. La afirmación causa un gran revuelo y todos sus compañeros desean probársela. Christie comienza a alquilarla por horas. Pero pronto se descubre la verdad, y la joven tiene que pasar por una experiencia no demasiado agradable. Sin embargo, Christie saca algo bueno de todo ello: conoce a Georges, un joven poliomielítico que le ayuda a descubrir su carácter.





Ángela Gordillo



jueves, 23 de febrero de 2012

Como todos los años, el próximo 28 de febrero se celebra el día de nuestra tierra, Andalucía y queremos hacerle un homenaje a nuestras raíces, dedicándole un poema de Federico Garcia Lorca, un poeta histórico de Andalucía.

 

GRANADA

Granada, calle de Elvira, 
donde viven las manolas, 
las que se van a la Alhambra, 
las tres y las cuatro solas. 
Una vestida de verde,
otra de malva, y la otra, 
un corselete escocés 
con cintas hasta la cola. 

Las que van delante, garzas 
la que va detrás, paloma, 
abren por las alamedas 
muselinas misteriosas.
¡Ay, qué oscura está la Alhambra! 
¿Adónde irán las manolas 
mientras sufren en la umbría
el surtidor y la rosa? 

¿Qué galanes las esperan? 
¿Bajo qué mirto reposan? 
¿Qué manos roban perfumes 
a sus dos flores redondas? 

Nadie va con ellas, nadie; 
dos garzas y una paloma. 
Pero en el mundo hay galanes 
que se tapan con las hojas. 
La catedral ha dejado 
bronces que la brisa toma; 
El Genil duerme a sus bueyes 
y el Dauro a sus mariposas. 

La noche viene cargada
con sus colinas de sombra; 
una enseña los zapatos 
entre volantes de blonda;
la mayor abre sus ojos 
y la menor los entorna. 

¿Quién serán aquellas tres 
de alto pecho y larga cola? 
¿Por qué agitan los pañuelos? 
¿Adónde irán a estas horas? 
Granada, calle de Elvira, 
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra, 
las tres y las cuatro solas.