Yo leo, tú lees, ...
Blog de lectura y Matemáticas de 2º de ESO del CEIP Torrecera
domingo, 13 de septiembre de 2015
martes, 20 de marzo de 2012
El niño que vivía en las estrellas.
Un extraño niño que dice provenir del
espacio es enviado a la consulta de un psiquiatra tras ser hallado
perdido en la ciudad. El niño no puede resistir la luz, dispara
imaginariamente y cuenta extrañas historias espaciales. El médico
acabará descubriendo la verdad: su padre lo tenía conectado a un casco
de realidad virtual y encerrado en su habitación, para que no molestara.
Al morir el padre y acabarse las pilas, el niño sale de su casa por
primera vez. Este alegato contra las nuevas tecnologías fue precursor,
pues tras su edición se produjeron dos casos iguales en Italia y España.
Ángela Gordillo
El Viejo John


El abuelo de Laura y Jacob, es altísimo y flaco, como una farola, y le
rechinan las articulaciones. También es un tipo divertido, como un cajón
lleno de sorpresas, juegos, historias, manías y extravagancias. Pero la
edad lo ha hecho caprichoso y, a veces, insoportable.
De más está decir que la vida de la familia cambia cuando el viejo viene a vivir con ellos; porque cambiar él, ni pensarlo.
Es un libro entretenido, pero a veces me ha resultado un poco aburrido.
Ángela Gordillo
sábado, 17 de marzo de 2012
Pobre Manolito

Este libro trata sobre la familia de un niño tan particular como es Manolito Gafotas. Está compuesto por capítulos de carácter cómico y singulares. En cada uno de ellos se narran historias de la vida de Manolito, con respecto a su familia y amigos. Muestra el día a día de un entorno económico pobre, aún así son situaciones divertidas que hacen gracia al lector. Además se observa la manera de pensar de Manolito sobre la forma de actuar de su madre o de otras personas, como por ejemplo cuando nombra que le dice que es su hijo preferido para no decirle nada al padre.
Personalmente, recomiendo este libro ya que no se trata de una narración aburrida y sirve para ver los distintos pensamientos de este tipo de niños.
Rocío Ruiz Jiménez
martes, 13 de marzo de 2012
La cazadora de Indiana Jones
Christie es la menor de su familia, por lo tanto, tiene que ponerse la
ropa que van dejando sus cuatro hermanos; lo último, una chamarra que se
le ve inmensa. Sus compañeros de clase se burlan de ella, pero la niña
astutamente asegura que fue la cazadora que Harrison Ford utilizó para
la filmación de la película “Indiana Jones”. La afirmación causa un gran
revuelo y todos sus compañeros desean probársela. Christie comienza a
alquilarla por horas. Pero pronto se descubre la verdad, y la joven
tiene que pasar por una experiencia no demasiado agradable. Sin embargo,
Christie saca algo bueno de todo ello: conoce a Georges, un joven
poliomielítico que le ayuda a descubrir su carácter.
Ángela Gordillo


jueves, 23 de febrero de 2012
Como todos los años, el próximo 28 de febrero se celebra el día de nuestra tierra, Andalucía y queremos hacerle un homenaje a nuestras raíces, dedicándole un poema de Federico Garcia Lorca, un poeta histórico de Andalucía.
GRANADA
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.
Una vestida de verde,
otra de malva, y la otra,
un corselete escocés
con cintas hasta la cola.
Las que van delante, garzas
la que va detrás, paloma,
abren por las alamedas
muselinas misteriosas.
¡Ay, qué oscura está la Alhambra!
¿Adónde irán las manolas
mientras sufren en la umbría
el surtidor y la rosa?
¿Qué galanes las esperan?
¿Bajo qué mirto reposan?
¿Qué manos roban perfumes
a sus dos flores redondas?
Nadie va con ellas, nadie;
dos garzas y una paloma.
Pero en el mundo hay galanes
que se tapan con las hojas.
La catedral ha dejado
bronces que la brisa toma;
El Genil duerme a sus bueyes
y el Dauro a sus mariposas.
La noche viene cargada
con sus colinas de sombra;
una enseña los zapatos
entre volantes de blonda;
la mayor abre sus ojos
y la menor los entorna.
¿Quién serán aquellas tres
de alto pecho y larga cola?
¿Por qué agitan los pañuelos?
¿Adónde irán a estas horas?
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.
Una vestida de verde,
otra de malva, y la otra,
un corselete escocés
con cintas hasta la cola.
Las que van delante, garzas
la que va detrás, paloma,
abren por las alamedas
muselinas misteriosas.
¡Ay, qué oscura está la Alhambra!
¿Adónde irán las manolas
mientras sufren en la umbría
el surtidor y la rosa?
¿Qué galanes las esperan?
¿Bajo qué mirto reposan?
¿Qué manos roban perfumes
a sus dos flores redondas?
Nadie va con ellas, nadie;
dos garzas y una paloma.
Pero en el mundo hay galanes
que se tapan con las hojas.
La catedral ha dejado
bronces que la brisa toma;
El Genil duerme a sus bueyes
y el Dauro a sus mariposas.
La noche viene cargada
con sus colinas de sombra;
una enseña los zapatos
entre volantes de blonda;
la mayor abre sus ojos
y la menor los entorna.
¿Quién serán aquellas tres
de alto pecho y larga cola?
¿Por qué agitan los pañuelos?
¿Adónde irán a estas horas?
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.
domingo, 18 de diciembre de 2011
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